INTERCULTURALIDAD EN LAS TIERRAS BAJAS DE BOLIVIA

INTERCULTURALIDAD EN LAS TIERRAS BAJAS DE BOLIVIA

miércoles, 4 de agosto de 2010

EN EL UMBRAL DE LA PEREGRINACIÓN A LA CHIQUITANÍA DEL ORIENTE BOLIVIANO

por Tania Avila Meneses


Nos situamos en el umbral de la peregrinación a la Chiquitanía boliviana, en ese escalón que forma la parte inferior de una puerta, que puede entenderse como un corte entre lo presente y lo futuro, entre lo conocido y lo desconocido. Y desde este lugar se propone a los participantes del Seminario sobre animación, liderazgo y práctica misionera del Instituto Latinoamericano de Misionología de la Universidad Católica Boliviana, disponerse a una peregrinación por la Misiones jesuíticas del oriente boliviano desde el 5 hasta el 10 de noviembre del 2004, con sesiones de preparación previas a esta etapa de peregrinación.

1. Tiempo de Kairos

Los participantes de esta peregrinación tienen la característica especial de ser misioneros comprometidos con el Evangelio, por lo tanto podemos enfocar esta peregrinación como un momento de kairos, de gracia, que nos sacude, nos purifica y nos da nueva vida. Porque cuestiona nuestro ser misionero, nos fortalece a partir de las nuevas experiencias y nos da nueva energía para continuar lo cotidiano de nuestra vida misionera con una nueva óptica.

2. Liderazgo de servicio

Este liderazgo de servicio se percibe claramente al oír los relatos de las personas junto a la melodía de los violines que son expresión de fe que evangeliza desde su sencillez y autenticidad. Estas melodías de fe cantadas y contadas han cuestionado la profundidad de nuestro compromiso misionero de llevar el Evangelio con sencillez y autenticidad viviendo un liderazgo de verdadero servicio.

3. Animados por el Espíritu

Los peregrinos animados por el testimonio de vida de misioneros silenciosos que viven tallando, pintando, tocando, tejiendo… restaurando esa gran obra misionera para hacerla siempre actual, nos abandonamos en las manos del Espíritu para que el amor y la fe de estos hermanos chiquitanos restauren nuestro ser misionero con los colores de las imágenes y templos chiquitanos para que nuestra fe y vocación misionera sea siempre actual.

INTERCULTURALIDAD Y LAS CIENCIAS SOCIALES: UNA PEREGRINACIÓN A LA LIMINALIDAD

por Esteban Judd, M.M.


1. Interculturalidad un paso para mostrar que “Otro mundo es posible”
La reflexión y el debate en torno a la interculturalidad como “la otra cara” de la globalización plantean nuevos enfoques y retos en la búsqueda de alternativas dentro de la dinámica de los grupos que se identifican con el movimiento de los Foros Sociales que proclaman que “otro mundo es posible.” En países latinoamericanos confrontados por los conflictos sociales y la emergencia de nuevos actores sociales, la cuestión intercultural adquiere mayor resonancia.Es el caso de Bolivia donde el tema de la interculturalidad cobra relevancia por tocar las cuestiones más profundas de identidades en un lugar de tanta diversidad en la víspera de la Asamblea Constituyente.

2. La liminalidad

En primer lugar el término liminalidad tiene su raíz en la palabra latín limen. Limina que significa “puerta, pasaje o más comúnmente umbral.” Es un lugar intermedio entre la luz y la oscuridad donde uno pasa por una crisis de identidad definiéndose en la zona entre dos mundos. En el mundo eclesiástico cuando los obispos del mundo hacen sus visitas cada cinco años a Roma se llaman visitas ad liminas para capturar el sentido del encuentro entre lo particular y lo universal, lo local y lo global. Los de la periferia vienen al supuesto centro para contar sus experiencias y ser escuchados, pero hoy en día es más correcto el reconocer que vivimos en un mundo “policentríco”. En estas reuniones el Papa suele salir a la puerta de la Basílica de San Pedro a saludar a los obispos de todo el mundo. Así se ejerce lo mejor de la universalidad que respeta la particularidad de cada obispo local y vice-versa.

Según Turner, el profeta representa un tipo de persona liminal por su ubicación en los márgenes de la sociedad y su desafío de anunciar la verdad al poder. El profeta se mueve en los intersticios de lo oficial y lo popular. Él es el clásico tipo marginal insertado entre los dos mundos para denunciar las injusticias y anunciar que algo nuevo ya está naciendo en medio del desastre y el colapso de la sociedad. Hoy el profeta desempeña su papel en la vida cotidiana y la sociedad civil según Arturo Moscoso.

CRÓNICAS DE UN PEREGRINO

por Ryszard J. Pociej


En las serranías de la selva amazónica, donde llegaban los extremos del vasto territorio colonial del Reino Español, en el Alto Perú (hoy día Bolivia oriental) se abrió la puerta visible del Reino celestial.
Esta historia se remota perceptiblemente a los principios, con la belleza del acto creador, cuando Dios se deleita con las obras de sus manos, concluyéndolas con un admirable ver que “todo era bueno” (cf. Gen 1,10.12.18.25.31).Cuando en 1691, los Padres Jesuitas llegan a estas tierras, parecería que ellos en este lugar se convierten en las manos del Creador, donde en medio de nada, dóciles al Espíritu, armonizan y materializan la hermosura de la naturaleza con el alma humana.

La Crónica.
El día jueves 04-11.Los estudiantes de la Misionología partimos de la Terminal de Cochabamba en un cómodo bus-cama de la Flota Bolívar. En 10 horas estaremos en Santa Cruz, y de allá, en un micro contratado por el Padre Esteban Judd quien nos acompañará, prenderemos el camino peregrino hacia la Chiquitanía.Es la tercera vez que voy a visitar las Misiones Jesuíticas en Chiquitanía. También en estos días previos al viaje he leído bastante sobre la historia, la gente y misma obra misionera de los jesuitas. ¿Qué cosa nueva podré descubrir en este peregrinar?

CRONICA DE LA PEREGRINACIÓN

por Calixto Salvatierra


1. Nuestro caminar día a díaDel 4 al 5 de noviembre por la mañanaLuego de largas horas de viaje en bus desde Cochabamba a Santa Cruz y de Santa Cruz directamente hacia la Chiquitanía nos va llenando de satisfacción y haciéndonos olvidar los kilómetros avanzados, los letreros que nos salen al encuentro antes de llegar a San Javier, letreros que nos hacen entrar en la riqueza histórica de nuestra iglesia evangelizadora de aquel tiempo a manos de algunos hombres valerosos que fueron capaces de adentrarse a lo desconocido y emprender una gran obra en pro de sus semejantes. El Padre José de Arce y el hermano Antonio Ribas, fundan la primera misión de la Chiquitanía, el 31 de diciembre de 1691, a la que denominan San Francisco Javier. Luego vendrían San Rafael en 1696, San José en 1698, San Juan en 1699, Concepción en 1709, San Miguel en 1721, Santa Ana en 1755 y Santo Corazón en 1760.
Del 5 al 6 de noviembre por la tarde
Renovadas las fuerzas el sábado par la mañana partimos rumbo a san Ignacio de Velasco (el poblado más grande de aquellas regiones)- llegamos con la novedad inquietante de no contar con el suficiente combustible para movilizarlos a los demás lugares antes previstos- gracias a Dios el inconveniente fue resuelto y sin perder tiempo luego del almuerzo nos dirigimos a Santa Ana distante a unos 35 a 45 minutos de San Ignacio, tiempo parecido para llegar a San Miguel y San Rafael al día siguiente. En Santa Ana de manera sin igual nos dedica su tiempo don Lucho con su sencillez y calida acogida al son de la música de su violín y de un ramillete de vivencias que nos hicieron adentrarnos en la historia religiosa y social de los pobladores de Santa Ana.
Del 6 en la tarde al 7 por la noche
El sueño no se hizo esperar al regresar de Santa Ana no sin antes reunirnos para compartir y sistematizar las experiencias y sensaciones vividas a lo largo de los dos días pasados. Nos quedan por recorrer San Miguel y San Rafael; luego del desayuno nuevamente nos ponemos en marcha rumbo a San Miguel, san miguel sorprende por su toque franciscano y el calido recibimiento por parte de los padres que atienden dicha parroquia, como también de los integrantes del cabildo de San Miguel. La eucaristía nos hace poner en contacto con los pobladores de aquel lugar. Ya por la tarde nos apresuramos a llegar a San Rafael que nos espera con la tranquilidad habitual de todos los templos visitados. Por causas difíciles de saltar, Roberto Jiménez como mi persona tuvimos que tomar el bus de San Ignacio en horas de la noche para regresar a Santa Cruz y directamente por la mañana a Cochabamba.

HUELLAS MISIONERAS EN LA PEREGRINACIÓN

por Ana Martha Torrez

Listos para emprender el viaje, 4 de Noviembre por la noche se inicia la peregrinación, al clarear el
día cinco, Pablo el que lleva el volante nos da la bienvenida y nos acompaña con su humor durante todo este recorrido, en el camino mis ojos se convertían en una cámara fotográfica que iba estampando y contemplando toda la maravilla de la naturaleza y la vida en cada pueblo. ¿Peregrinación?, era una de mis preguntas mientras se hacia el camino cuando volvía a recordar el salmo 23, el Pastor cuida a su rebaño y les conduce a los verdes del campo. Entre risas, sueño y admiración nos abandonamos al misterio y a la mística de cada pueblo y de cada persona…Parecía imaginar a los misioneros que llegaron por primera vez, o mejor decir era encuentro con las huellas que dejaron ellos. Sigamos más allá de estas palabras que al igual que nuestra Madre, "todo guardaba el corazón".
2. Recorrido de la peregrinación.
El interés y preocupación del plan misiones es la conservación de ese patrimonio ya que esta zona chiquitana cuenta con San Ramón, San Javier, Concepción, San Ignacio, Santa Ana, San Miguel, San Rafael.

San Javier la primera misión jesuítica. Este templo ha sido diseñado y su construcción fue dirigida por el P. Martín Schmid, en el año 1.752, el mismo emprende la iniciativa de la primera escuela de música. Los misioneros jesuitas estuvieron durante 76 años en la Chiquitanía. Al interior del templo como al exterior nos deja ver el arte, la paciencia y la fuerza comunitaria con que se trabajo. Por otro lado, la evangelización se hacia tres veces al año, en estas las confesiones a los indígenas eran bien controladas, se les entregaba una ficha, que les garantizaba recibir la comunión. Era impresionante como daban sus catequesis, por medio de las imágenes ilustradas de la vida de Jesús en las paredes y por medio de ellas enseñaban a los indígenas. Adentrándonos a los espacios místicos de la misión nos comenta que en el 1.951 se elige e Vicariato de Nuflo de Chávez. También nos informa que en este pueblo nace Germán Buch en 1.904 y fue presidente de Bolivia en 1.937 lo que completa el recorrido y así Eduardo compartió su sabiduría y nos despedimos agradeciéndoles "tupas chapie", obsequiándole el libro "La primera Evangelización en las reducciones de Chiquitos" del P. Roberto Tomichá.

PEREGRENACIÓN A LA CHIQUITANÍA BOLIVIANA

por Alfredo Aguilar J.

1. Las imágenes, momentos e impresiones que repercuten en menteDespués de haber visto la película ‘La misión’ que presenta principalmente las reducciones jesuíticas del Paraguay, mi imagen sobre las reducciones en Bolivia ha cambiado. Me imaginaba que todavía en estos tiempos existían esas chocitas de paja – como posiblemente existen en selvas profundas de la Chiquitanía – donde habitaban los chiquitanos. Pero hoy, como fruto de la peregrinación a la Chiquitanía…
2. El fenómeno de liminalidad a partir de peregrinación y el encuentro interculturalEl fenómeno de liminalidad en la peregrinación misionera la entiendo de dos maneras:La primera tiene que ver con el campo académico-misionológico.La segunda tiene que ver con el encuentro personal con otro tiempo de experiencia y vivencia misionera.
3. Aprendiendo la historia de las Misiones Jesuíticas Hace tiempo, en el tiempo de mis estudios teológicos, hice un trabajo biográfico sobre la vida de Martín Smith, hombre múltiple y entregado a la misión. Ciertamente lo que más me llamó la atención fue el hecho de que cuando llegó a las misiones jesuíticas tuvo que aprender otros oficios además de la música. Sin embargo lo que he aprendido y lo que puedo rescatar es con respecto a la metodología de evangelización, pues la música ha sido el anzuelo para el alma humana de nuestros hermanos indígenas. Como percibo, ellos no han necesitado muchos esfuerzos para acercarse a Dios mediante los misioneros, quienes estaban ‘decididos’ a mostrarles ese rostro humano.

PEREGRINACIÓN A LA CHIQUITANÍA BOLIVIANA

por Freddy Ramírez Flores


1. El encuentro intercultural

La presencia de los misioneros en estas zonas del oriente boliviano que llegaron con rasgos de la cultura occidental se pudo percibir en el afecto de la música, el arte, la pintura, en el sentido de civilización. Pero estos misioneros no se limitaron a imponer o importar el personal ni el material para realizar lo que dejaron. Sino más bien trabajaron con lo que tenían, descubrieron y discernieron las cualidades y aptitudes del los nativos. Además enseñaron lo que aprendieron, de acuerdo a las capacidades de los nativos.Y estos asimilaron rápidamente y lo hicieron propio, es decir, entre la cultura occidental y las culturas existentes en esta región, dentro del espacio del diálogo, respeto, apertura, alegría y convivencia, superaron los problemas de la esclavitud, las encomiendas, los abusos; lograron crear comunidades cristianas y pueblos con identidad propia, que perduran hasta hoy, a pesar de que experimentaron caídas, interferencias, problemas internos, celos entre sus pastores y otros inconvenientes, pero la gente recuerda los momentos felices que pasaron con los primeros y posteriores misioneros. La solidaridad entre los pueblos, fue el mecanismo para mantener viva la tradición que recibieron de sus antepasados. Hay también pueblos en la frontera con el Brasil, que anhelan participar en las fiestas patronales religiosas.

2. Memoria de las misiones jesuíticas
Más que aprender la Historia de las Misiones Jesuíticas fue hacer memoria y vivencia de este hecho trascendental que se dio en esta zona. Porque la historia la conocimos cuando tomamos el curso de Historia de la Iglesia Latinoamericana, en ella se muestran las dos caras del descubrimiento del Nuevo Mundo, que no todo fue negativo, sino que también hubo algo de positivo acorde al Evangelio, y el ejemplo claro son las “Reducciones Jesuíticas de Paraguay, Argentina, Bolivia”.
3. Un pensamiento utópico y retos para la Diócesis y el Vicariato

El pensamiento utópico de los primeros misioneros, perdura en los corazones de los nativos, que se percibe en su forma de hablar, de participar en la Eucaristía, el arte, la pintura, la música, son herencias visibles que están presentes. Aunque ya no están los misioneros, pero la gente lo vive y lo practica.